Como hacer una Introducción de un Ensayo

Aprender a hacer la introducción de un ensayo es muy importante ya que el ensayo es un texto muy versátil en el que se usan formas argumentativas, expositivas, narrativas y cualquier otra estrategia discursiva que el escritor crea conveniente para lograr su objetivo: convencer al lector.

La introducción es trascendental en el ensayo; pues en este espacio, el escritor tiene la oportunidad de captar la atención del lector. Una introducción exitosa capta el interés del lector y lo mantiene en la lectura hasta el final. Para construir una introducción adecuada, conviene tener en cuenta los siguientes consejos.

Introducción de un ensayo

La Extensión debe ser Breve

La introducción de un ensayo suele tener entre uno o dos párrafos, aunque no será grave si se extiende a un tercero; sin embargo, en lo posible hay que tratar concretar este elemento del ensayo en la menor cantidad de espacio posible, sin dejar de cumplir con el objetivo. Esto a razón de que es necesario captar la atención del lector lo antes posible.

Para ello, se puede tomar en cuenta que la introducción puede elaborarse a través de una estructura interna:

  • Descripción o demostración del tema: se plantea cuál será el tema de desarrollo.
  • Descripción o demostración del contexto: se manifiesta la situación en la que se enmarca el tema en cuestión; puede ser social, político, académico, económico, psicológico u otros.
  • Presentación de objetivos: en el caso del ensayo sería un acercamiento a la hipótesis que se presenta.
  • Antecedentes de la investigación: es un elemento opcional, pero que puede aplicar bien para algunos tipos de ensayo. En este caso, no es necesario profundizar en este aspecto en la introducción, sino presentar lo que en el desarrollo se manifestará con mayor extensión.

Estos componentes de la introducción pueden ser organizados según el escritor considere conveniente. Extender demasiado la introducción es un riesgo, podría ocasionar que el lector dejara de lado el texto completo; pues le puede resultar vago y poco interesante.

Construir a través de Secuencias

Al ser breve y tan importante, todo lo que se escriba en la introducción tiene que ser calculado y deliberado. Esta es la mejor forma de lograr la meta de la introducción y para ello, quienes tienen amplia experiencia en la construcción de ensayos hacen uso de tres ideas base en orden. Estas son las siguientes:

  • Contexto: se presenta una idea general, que abarca la temática del ensayo; que, además, sea conocido o reconocible. En este espacio, el autor del ensayo puede valerse de todo tipo de estrategias discursivas, incluso una narración o un diálogo. Por ejemplo: En el mundo, diariamente 137 mujeres son asesinadas por un miembro de su familia.
  • Puente: es una estrategia discursiva que permite llegar a un acuerdo con el lector, a partir del contexto. Esta es una idea a la que el lector no podría negarse. Por ejemplo: La violencia de género es una problemática de ayer, de hoy y de siempre; si seguimos dejando el tema de lado simplemente porque resulta incómodo.
  • Tema: es la referencia directa o la sugerencia acerca del tema concreto en el que se fundamenta la hipótesis del ensayo. Por ejemplo: En la actualidad, muchas mujeres alzan su voz, hay que tenerse para escuchar qué tienen que decir.

El uso de estas ideas no es contraproducente en relación a los elementos que componen la introducción; de hecho, se complementan. En el ejemplo presentado, la introducción cumpliría de manera concisa con la estructura canónica de la introducción, haciendo uso de los tres tipos de idea sugeridas. La introducción, aunque breve, útil; resultaría de la siguiente manera:

En el mundo, diariamente 137 mujeres son asesinadas por un miembro de su familia. La violencia de género es una problemática de ayer, de hoy y de siempre; si seguimos dejando el tema de lado simplemente porque resulta incómodo. En la actualidad, muchas mujeres alzan su voz, hay que tenerse para escuchar qué tienen que decir.

Causar Impacto

Para tomar la atención del lector, una estrategia válida y muy sólida es causar un impacto que le impida dejar de leer. Este objetivo se puede conseguir por muchas vías y esto es uno de los grandes desafíos del ensayo. La estrategia discursiva que utilice el escritor para conseguir esto es su decisión; sin embargo, tiene que hacer su mejor intento para que sea de una forma sólida, creativa y determinante.

Algunas de las formas que se puede utilizar para generar el impacto necesario pueden ser las siguientes:

  • Construcción de un relato breve. Cuando se trata de situaciones concretas, el relato puede ser muy útil. Usar nombres, ponerle cara a un personaje que vive lo que se presenta es una buena idea. De esta manera, el lector puede identificarse o tener empatía con la narrativa. Este relato puede ser real, ficticio o inspirado.
  • Diálogo. Presentar una conversación para demostrar un punto de vista, una situación cotidiana, una forma de ver las cosas. A través de este tipo de estrategia, se puede causar impacto pues el lector puede a llegar a reconocer conversaciones que haya presenciado y sentirse identificado con lo que se presenta.
  • Preguntas retóricas. Es una estrategia simple y muy útil. Al dirigir preguntas en las que las respuestas no puedan ser otras que las que el escritor necesita, resulta muy exitoso para impactar al lector. Por ejemplo: ¿Te quedarías observando mientras que a tu ser amado lo agreden?

Cualquiera de estas estrategias, u otras, se pueden utilizar para construir y demostrar el contexto en el que se enmarca el tema en cuestión.

Las primeras palabras

Entre las cosas más difíciles de escribir un ensayo, y cualquier otro tipo de texto, puede ser superar la hoja en blanco. No saber cómo comenzar es un problema que la mayoría de los escritores debe enfrentar.

Para lograr superar esta dificultad, resulta bastante conveniente tener un plan claro de lo que se hará en el texto y contar con la información necesaria. Así mismo, algunos métodos infalibles para dejar atrás la hoja en blanco y concretar una idea que muestre el contexto son:

  • Conceptualizar el tema central.
  • Escribir un concepto contrario al tema de interés.
  • Comenzar con un dicho, refrán o frase célebre.
  • Mención a eventos conocidos.
  • Explicación histórica.
  • Relatar cómo surgió la idea del tema.
  • Informar acerca de estadísticas.

A partir de este ejercicio seguramente puede surgir la contextualización del tema a tratar y a partir de estas primeras ideas la escritura fluirá mucho mejor. También podría resultar que surjan ideas que pueden ser usadas mejor en otra sección del ensayo o que finalmente no sea incluida en la versión final; pero lo importante es que esta idea permita enfrentar el desafío de escribir las primeras palabras en una hoja en blanco.

Revisión constante

Parte fundamental del proceso de escritura es la revisión. Sin embargo, no conviene esperar haber terminado el primer borrador de un texto completo para comenzar a realizar la revisión. Es por ello que se debe monitorear constantemente el avance en la escritura de la introducción.

Durante la revisión de la introducción, conviene prestar especial atención en los siguientes aspectos:

  • Ortografía. Resultaría muy grave tener faltas ortográficas, tanto en esta sección como en cualquiera del ensayo. Se debe estar atentos sobre todo a los signos de puntuación, los signos de entonación y a la correcta escritura de las palabras; con especial detalle en la escritura de pretéritos perfectos como: participó, mencionó; pues la ausencia de la tilde provoca un cambio en el significado.
  • Cohesión. Entre los errores de forma comunes destacan las faltas de concordancia de género y número. Este tipo de fallas generan dificultad para comprender el texto.
  • Claridad en las ideas. Verificar que se entiende lo que se ha tratado de expresar.
  • No caer en contradicciones. Estar atentos a mantener una línea sólida de argumentación.